Mantener los pies sobre la tierra es de los refranes/consejos más utilizados en estos tiempos. Se trata, por supuesto, de conservar el equilibrio y la ubicación en tiempo y espacio, pero en relación a algún suceso importante. La llegada de la fama puede ser uno de ellos para algunas (pocas) personas. No muchas logran hacerlo. Victoria Braier parece estar en camino a conseguirlo, al menos por ahora. Es cierto, la influencer tucumana que participa del reality Masterchef empezó hace poco, pero hasta ahora da todas las señales que su ego no se elevó (ni se elevara) por los aires.
Quién es Vicky Braier, Juariu, la influencer tucumana que brilló en Masterchef“Siento felicidad, miedo, ansiedad, todo junto. Pero en realidad toda la mezcla es hermosa. Es muy lindo lo que me está pasando”, le dijo a LA GACETA en este podcast de la sección “Sin lugar a dudas”.
A pocos minutos de un nuevo programa donde se la verá cocinando, la “stalkearora” de famosos más conocida como “Juariu” no solo se mantiene accesible, sino que su filosofía para meterse en el programa más visto de la televisión argentina es bastante tranquila y ella no se agranda, todo lo contrario. Ni siquiera con la gran devolución que obtuvo ayer ni el apoyo de los televidentes en las redes sociales. “Lo que siento del público es que justamente se siente identificado conmigo porque soy una persona común, no soy una famosa. Soy una persona de las redes, cholula y me interesa exactamente lo mismo que a todos”, explicó.
Asumirse como una más y no de manera gratuita puede ayudarle a mantener esos benditos pies sobre la tierra, si es que avanzara en el certamen y su fama empezara a crecer. Su apodo habla de cierta humildad también. Se hizo conocida con “Juariu”, que es una versión -dice ella- "tucumanizada", de Who are you? (¿Quién sos? en inglés). No montar un personaje también puedo ayudar. “Creo que no hay un secreto para ganarse al público. Yo trato de mostrarme tal cual soy, con mi esencia y tal cual soy”, aseguró.
El gusto por cocinar es justamente eso en “Vicky”: parte de su esencia. “De cocina no sé mucho, pero sí sé que me gusta mucho. Me gusta comer rico, prepararme cosas, innovar. Me mando. A veces me sale mal, pero trato de buscar cosas distintas. En mi casa mi viejo cocinaba un montón y tenía mucha pasión. Él me transmitió eso”, contó.
En la autenticidad está aparejada su condición de tucumana, a la que no piensa renunciar de ninguna manera. Incluso, hasta cree que puede ser de ayuda en ese feedback con el público. “Quizás el hecho de ser tucumana ayuda. Que no sea porteña y no me conozcan”, agregó.
“Vicky” intentará volar alto, pero -paradójicamente- con los pies sobre la tierra.